La Flema

Puedo decir que ninguno de mis compañeros, ni del resto de empleados lo pasa bien cuando ese hombre, por motivos casi siempre desconocidos y no siempre relacionados con el trabajo, comienza  "desplegar su expresión de sensibilidad".MikelEmge-00105

Definitivamente, mi jefe, que es el hombre del que os hablo, no piensa en absoluto en esos momentos. Simplemente se apodera de él algo así como una "nube negra" que evoluciona a peor por momentos, hasta que, casi de súbito, comienza la tormenta.

Esa tormenta se hace acompañar de vientos huracanados y de todo tipo de meteoros que se proyectan en todas direcciones, sin atender a razones aparentes. No importa si hay niños, clientes o personas enfermas porque todos reciben. ¡Mira, ahora que lo pienso!, al menos observo que en este respecto nos trata a todos por igual: todos recibimos algo parecido. Cuando está la cosa de ocurrir, sencillamente ocurre y el tifón resulta desolador, no sólo por la intensidad, sino también por su duración (a veces hasta 2 horas); y lo peor es que todos hemos apreciado que de un tiempo a esta parte es como si mi jefe estuviera entrando en algo así como "una estación climática perfecta para el desencadenamiento de estas tormentas".

A muy pocos de mis compañeros les he visto arrestos como para tomarse la cosa con un poco de humor, pero lo cierto es que se entretienen apostando cuál será la próxima "localidad afectada" y poniendole, como los meteorólogos con los huracanes, nombre a esos fenómenos.

MikelEmge-00139¿Quién puede parar esto? ¿Cómo puede acabar quien lo intente? ¿Hay al menos algún sistema de detección previa que nos ayude a estar preparados cuando se desencadene la tormenta?

Todos nos hemos hecho muchas preguntas similares a las anteriores, pero nadie se atreve a enfrentarlo, porque intuitivamente saben que cualquier intento de llevar estos episodios al ámbito de la razón supondrían en realidad el inicio de una nueva tormenta.

¿Existirá algún David que se enfrente a este Goliat?

.......

Continúo escribiendo desde donde, por desesperación, lo dejé hace hoy tres meses.

Lo hago simplemente para informaros de que, de repente y sin saber cómo ni por qué, hace 2 meses apareció nuestro Goliat congestionado por un resfriado. Lo cierto es que no quiso afrontar la situación cuando correspondía, y ahora parece que ya es demasiado tarde y según apuntan las "malas lenguas" se le ha cronificado.

Desde que padece mi jefe congestión crónica, él respira mal,...pero todos respiramos mejor. Y cuando, por cualquier episodio imprevisible, le entra la tentación de cabrearse, le aparece esa flema, bendita flema, que le tapona las vias respiratorias tan rápido, como rápido se achanta el temperamento de su propietario.

Ahora que ha pasado un tiempo desde que aquella milagrosa congestión apareciera puedo decir, sin miedo a equivocarme, que mi jefe se está convirtiendo en una persona mejor.

Ya no desencadena tormentas, conoce lo que es hablar pausado y sin acelerarse, se muestra más sosegado y hasta parece más cordial y educado.

Quizá haya comprendido aquello de que "se vive mejor tranquilo".

 

¿Qué opináis vosotros?

Un desayuno seductor
Vivir en Pareja
 

Comentarios

No hay comentarios por el momento. Se el primero en enviar un comentario.
¿Ya està registrado? Ingresa Aquí
Invitado
Martes, 16 Octubre 2018

We use cookies to improve our website and your experience when using it. Cookies used for the essential operation of this site have already been set. To find out more about the cookies we use and how to delete them, see our privacy policy.

  I accept cookies from this site.
EU Cookie Directive plugin by www.channeldigital.co.uk